domingo, 4 de enero de 2009

Aprendamos de Heródoto

Aprendamos de Heródoto
Julio Mariñez


Heródoto (Halicarnaso, 484-425 a de C.) fue el primer historiador que le asignó a los seres humanos el protagonismo en la historia. Luego, otros han colocado determinismos que anulan el libre albedrío como la facultad decisoria selectiva. En el análisis y en el planteamiento doctrinario debemos evitar los extremismos. Es una lección que debemos aprender. Todo planteamiento político tiene que tener como materia prima, a los hombres y mujeres en sociedad.
Antes de Heródoto, los dioses de la mitología, los seres sobrenaturales y las supersticiones, eran los autores de la historia. Eran como los solistas, donde los hombres éramos parte del público. Heródoto se ocupa de las personas, la historia la hacen los individuos actuando en el colectivo. Peca de sectarismo, sí, pero nos deja una enseñanza y una guía: la primera, la historia que construimos todos los días no depende de los dioses; somos los seres humanos quienes construimos nuestro destino.
En su inmortal obra “Historias”, narra con objetividad las Guerras Médicas entre Persia y Grecia. Se esmera en el detalle curioso de los pueblos y sus individualidades. Es todo un tratado de historia, etnografía y geografía de su época. Por ello se ganó el título de padre de la historia.
El enfoque humano de Heródoto se puede resumir en muchas de sus sentencias. “Dad todo el poder al hombre más virtuoso que exista, pronto le veréis cambiar de actitud.”, es una píldora de sabiduría sobre el comportamiento generalizado de los hombres. En otras, encontramos un poema de humanidad: “Ningún hombre es tan tonto como para desear la guerra y no la paz; pues en la paz los hijos llevan a sus padres a la tumba, en la guerra son los padres quienes llevan a los hijos a la tumba.”
Esta visión de la sociedad y de la historia, en la cual el centro es el hombre, ha tratado de ser borrada por los determinismos. Desde estas perspectivas, se imponen las nociones de dogmatismo, regularidad, fatalidad, mecanicidad, lo definitivo. Mientras que la probabilidad, libertad, azar, indeterminismo, son los elementos preponderantes en la posición humana de la historia y de cómo construir hoy nuestro futuro.
Estas variantes deben ser tomadas en cuenta con mucho cuidado en las organizaciones sociales y particularmente en mi partido, el PRD. Estamos frente a una invasión de ideas que pretenden devolvernos al pasado, a la década de los sesenta. Se pretende revivir la Guerra Fría, glorificar la dictadura del proletariado y ensalzar regímenes dictatoriales violatorios de los derechos humanos como el de la extinta Unión Soviética o sus seguidores, entre los cuales no existe la posibilidad de disentir sin ser sometidos a privaciones de los derechos ciudadanos, no hay libertad de expresión, no se permite la libre circulación o difusión de medios de comunicación que garanticen a la gente el derecho de opinar. Todo, acompañado de una teoría que reivindica un determinismo económico anacrónico, por haber fracasado estrepitosamente en la orbita de la izquierda radical.
De allí que nuestra concepción del socialismo democrático, que sigue demostrando su vigencia en medio de la actual crisis mundial, debemos preservarla e impedir que quinta columnistas se aprovechen de nuestra vocación pluralista, para, utilizando las armas de la democracia, acabar con la imbatible fuerza del perredeísmo, que descansa en las ideas socialista democrática, las cuales han tenido una renovación contemporánea, enriquecida en la Región de América Latina y el Caribe, por el precursor de ese pensamiento político en nuestro país; José Francisco Peña Gómez; sufrido, creativo y fiel, a su ideario de reivindicar al Pueblo Dominicano, hasta el último día de su vida.
¡¡Loor y gloria, patricio de la historia inmortal!!







Publicado en el Listín Diario, 04/01/2009

sábado, 20 de diciembre de 2008

¿Invertir en un escenario de inseguridad jurídica?

¿Invertir en un escenario de inseguridad jurídica?
Julio Mariñez Rosario
A simple vista, una diferencia que aparece de bulto entre los países que progresan en la América Latina y los que están rezagados o inclusive estancados, es la seguridad jurídica. Nadie invierte sin estar seguro que algún gobernante de turno, en una suerte de rapto de megalomanía populista y acompañado de poderes subordinados a la voluntad del autócrata al frente del timón del estado, decide hacerse del esfuerzo e inversión, bien habidos, de terceros para hacer propaganda politiquera.
No es por casualidad que Chile, Brasil y México han tomado la delantera en la justa por alcanzar el desarrollo en esta parte del mundo. Colombia, a pesar del endémico estado de guerra civil, está allí, en la lista de los que más progresan. De su lado, si usted tiene unos cuartos, ¿invertiría en Nicaragua, Bolivia, Ecuador o Venezuela? De seguro que no. En cualquier momento el proceso revolucionario decide que el producto de tú trabajo es para fortalecer la rebeldía de un gobierno que hace manifestaciones en contra de la burguesía y el imperialismo con las propiedades ajenas, no con la de ellos. ¿Cuál ha sido el progreso del mundo, a partir de este modelo de gobernar que cohibió la iniciativa personal y los derechos humanos, durante mas de 90 años? Afortunadamente en la República Dominicana el locuaz y versátil presidente Leonel Fernández, ha tomado el sendero de tomarse fotografías con Hugo Chávez y visitar a Disney Word. Bipolaridad entendible. Pero sus funcionarios parecen que no han tomado las señas correctas.
Por ejemplo, el vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, Radhamés Segura, acusa al sector privado de la crisis del sector por la falta de inversión ¿?. Frente a este desaguisado, el coordinador de la Comisión Eléctrica de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera (AEIH). Ernesto Vilalta, señala, con claridad que no deja lugar a dudas, que el impedimento para que el sector privado invierta en empresas de generación es la falta de confianza en el mercado eléctrico, textualmente dijo: “como se demostró en el pasado reciente, la CDEEE y las distribuidoras de energía carecen de suficiente garantía para el pago del consumo de la energía que demandan. En esas condiciones, quien invierta en el sector eléctrico o está loco y se deja engañar”. Más claro no canta un gallo.
Pero Vilalta, denuncia el “secuestro” en que se hallan las instituciones del sector “por parte de políticos desaprensivos que las utilizan para su propio provecho con fines clientelistas y populistas.” Eso es inseguridad jurídica.
Esta es la realidad que nos atormenta. De un lado el gobierno que actúa sobre la base de un programa que tiene un solo norte en el poder; perpetuarse y del otro, unas formaciones políticas que hacen el juego en la componenda oscura que los falsos demócratas, con mascaras, tratan de imponer, en nombre del neoliberalismo.
Frente a esta realidad, la única organización con raigambre popular, matríz de la democracia en RD, que se enfrenta a luchar hasta el final, es el PRD. Partido que ha cometido graves errores, que ha hecho también, sus actos de constricción, pero que sigue siendo, la alternativa institucional y la esperanza de las grandes mayorías del pueblo dominicano, por tener un liderazgo positivo y plural identificado con los intereses de la nación y con claridad doctrinaria en el campo del socialismo democrático; aunque algunos grupos, ya disminuidos, intentan desviarlo con una agresión mediática, obnubilados por el fantasma de los petrodólares e ignorando, el nuevo rumbo, del mundo actual.

Publicado en el Listín Diario, 20/12/2008

jueves, 11 de diciembre de 2008

Gobiernos sordos y mudos... sólo para algunas cosas

Gobiernos sordos y mudos... sólo para algunas cosas
Julio Mariñez
Se impone un nuevo estilo en la forma de conducir los gobiernos en América Latina, al menos en su obligatoria comunicación con la sociedad: el no informar o evadir temas incómodos.
Tradicionalmente los gobernantes se comunicaban con el pueblo a través de los medios de comunicación. Estos cuestionaban sobre todos los temas, especialmente los más conflictivos, que son los que más audiencia o lectores atraen. Eso es parte de las reglas establecidas en la sociedad de la comunicación a lo que los elementos pasivos de la misma: lectores, televidentes, radioescuchas o internautas, nos hemos acostumbrado; aunque hay signos cada día más fuertes de un sistema interactivo que tenga más en cuenta al usuario de estos medios. Pero ese no es el tema del artículo.
Vemos cómo en las asambleas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se denuncia cada vez más a los gobiernos por intentar imponer la agenda informativa, en los casos más democráticos; o de conculcar el derecho ciudadano de tener variedad de opiniones sobre un tema utilizando el amplio espectro de fuentes de información. Sencillamente los gobiernos omiten opinión o buscan cerrar canales de televisión, emisoras de radio, asfixiarlas con el presupuesto publicitario, controlar el suministro de papel o de divisas en aquellos países donde hay control de cambio y otro tanto mas de mordazas, traducidas en censuras. Es el caso de Venezuela, Nicaragua, Bolivia y otros de América Latina.
El gobierno dominicano, de su parte, tiene sus métodos. Ha hecho presión para que algunos medios se autocensuren o despidan a periodistas y directivos. Ha comprado espacios pagando silencio, alienando voluntades, en fin, cualquier cosa con tal de imponer un discurso acritíco, a favor de su voluntad reeleccionista continuista.
El caso de la matanza de Paya es un ejemplo singular. Un hecho tan notorio y grave es sencillamente obviado por el presidente Leonel Fernández. Pero tampoco habla de la corrupción que carcome los cimientos de la nación y es permitida en el gobierno, lo que la hace digerible para un reducido grupo cómplice de la sociedad. En la lógica del pillo: si el gobierno no la combate o la permite, por qué yo no lo voy hacer. No informa de manera convincente, lo que sucede con el sistema eléctrico nacional, ahora que el petróleo venezolano que está por debajo de los 35 dólares el barril, según anunció la prensa esta semana. Y sigue la crisis financiera del sector. No dice nada de tantos entuertos que trata de ocultar como el avestruz, que colocando la pequeña cabeza en un hoyo y dejando el voluminoso cuerpo a la intemperie, cree que nadie la ve ni se ocuparán de él. Hace falta probidad en el gobierno para bien de todos.
Cada día se hace más necesario medios de información fuerte e independiente de la presión oficial, una fiebre que parece extenderse por el Caribe. De allí que debamos exigir al gobierno que hable de los temas que le interesan al ciudadano y apoyar a los medios que contribuyen a informar veraz y oportunamente a la sociedad. Rechacemos la presión que genera la autocensura y fortalezcamos la cultura democrática y política.

Publicado en el Listín Diario, 10/12/2008

jueves, 4 de diciembre de 2008

Energía para el desarrollo

Energía para el desarrollo
Julio Mariñez


Conquistar el desarrollo económico y social del país es el sueño compartido de todo buen dominicano y para ello es necesario, de manera absoluta, adelantar una política de buen gobierno, como la de un buen padre de familia que se ocupa de atender a la misma.
Hablar de los apagones y del sistema eléctrico nacional, entrar en cifras y estadísticas, ha sido, es y será tema de innumerables escritos, bien sea en la prensa, libros o conferencias y entrevistas. Hemos escuchado argumentos en torno a las pérdidas técnicas y no técnicas, de subsidios y tarifas, de cobertura legal y acceso ilegal, de privatización y estatización; y de otros elementos propios de la industria que en boca de expertos y personajes interesados, colocan la data manipulándola como quien arrima la brasa a su sardina.
Lo cierto es que en República Dominicana tenemos un déficit de energía eléctrica que lacera la dignidad de los dominicanos y dominicanas. Que atenta contra las posibilidades de desarrollo económico y social de la nación. Que sabotea la calidad de vida, trunca sueños y esperanzas. Es una situación insostenible a la que el gobierno tiene que dar una respuesta seria y efectiva. Un país no puede vivir bajo el yugo de la oscuridad. Se requiere de energía continua y confiable para atender la educación. Las escuelas no pueden operar con fallas eléctricas. No puede haber educación nocturna si no pueden encender las luces. Los hospitales sufren las consecuencias de los cortes en el servicio. Hay que imaginarse las angustias de pacientes y familiares al tener una persona conectada a aparatos imprescindibles para la vida y recuperar la salud.
No hay asistencia alterna que ofrezca sosiego frente a tal eventualidad. En el campo de la producción la catástrofe es total. Nuestros productos se encarecen ya que el rubro es demasiado pesado en la contabilidad de costos. De allí que para ser competitivo, el empresario debe reducir gastos y usualmente lo hace con el personal, castigándolo con sueldos de hambre. Al meterle la lupa al tema, encontramos que la energía sorprende en su incidencia negativa inhabilitando al sector productivo como agente que pueda colocar sus productos en el exterior.
Sin energía no hay posibilidades de encontrar la senda del desarrollo seguro, confiable y sustentable. Es tiempo de buscar una solución al tema y esta no puede pasar por la óptica de una agrupación política. Debe ser producto de un acuerdo cuya base de sustentación sea lo suficientemente amplia para lograr el compromiso de los distintos sectores que tienen mucho que aportar a la solución del problema: empresarios, trabajadores, profesionales, usuarios, políticos. El gobierno tiene la palabra.
Sólo con una voluntad patriótica, de consenso y compromiso, lograremos alcanzar la respuesta satisfactoria, en tan delicada materia y, tras ese logro, emprender el camino que garantice a las dominicanas y dominicanos un futuro prometedor. Busquemos pues, entre todos, con la seriedad de la circunstancia, la solución definitiva contra este flagelo que envuelve al pueblo dominicano en una crisis sin precedentes, comenzando el siglo XXI.
¿Será la estrategia de confrontación contra el sector Empresarial Nacional (Conep), desatada por los funcionarios de esa área del gobierno, la solución a la crisis eléctrica del pais? ¿Podría, frente a este cuadro dantesco, hablarse de competetividad internacional? ¡Ojo, la energía es la sangre de la economía!


Publicado en el Listín Diario, 04/12/2008

martes, 25 de noviembre de 2008

¿Vuelve Iván El Terrible?

¿Vuelve Iván El Terrible?
Julio Mariñez



En medio de la crisis financiera mundial, el estado de recesión económica que se anuncia en Estados Unidos y en otras regiones del mundo desarrollado, el freno de la economía China con las impredecibles consecuencias que en el orden social interno y sus implicaciones en la sociopolítica mundial; el intento de pasar por contrabando la reforma constitucional sin convocar a la sociedad, instituyendo el democrático mecanismo de la asamblea constituyente, los conflictos internos en los sectores que apoyan al gobierno, la imprevisión frente a la real amenaza de dificultad en materia económica por la manera alegre con que se manejan los fondos públicos, las repercusiones en materia social que el gobierno no está en capacidad ni de preveer ni de enfrentar y otras muchas realidades que nos agobian en nuestra media isla llena de contradicciones; poco nos ocupamos de un juego geopolítico que nos afecta de manera directa.

El ciudadano tiene demasiados problemas para atender tanta información. Pero los políticos no. Esa es nuestra función, es el rol que escogimos y lo menos que debemos es intentar hacerlo bien.
El conflicto entre Rusia y Georgia agrió aún más las deterioradas relaciones entre Washington y Moscú. Estados Unidos han desplegado fuerzas navales extraordinarias en el mar Negro y ello trajo como contrapartida un movimiento ruso en Latinoamérica. Pero ese movimiento va más allá de la simple presencia de dos aviones bombarderos TU-160 de altísima tecnología capaz de volar a través del globo terrestre y descargar su mortífera carga atómica o del súperbarco Pedro El Grande o las adquisiciones venezolanas de 100,000 fusiles Kalashnikov AK-103, 53 helicópteros y 24 aviones Sukhoi de factura rusa, por un monto cercano a los 4,400 millones de dólares, a lo que se agrega ahora un lote de tanques rusos tipo T72 y “tanques de reconocimiento” para reemplazar algunos de los equipos obsoletos que tienen los militares venezolanos. Va más allá el tema.

Ha llegado a esta parte del mundo un personaje conocido con el nombre de Nicolai Patruschev, general del ejército y secretario del Consejo de Seguridad del Kremlin. Pero ¿quién es en realidad? Patruschev es un abogado y militar quien pasó la mitad de su vida como agente secreto de la KGB y luego a la orden del Servicio Federal de Seguridad (heredero de la KGB), fue su director y ahora transita por el Caribe y Latinoamérica gracias a las relaciones ruso venezolanas.
Según los reportes de prensa, Patruschev desde agosto de este año ha estado en La Habana, ha realizado giras que lo ha llevado a conversar con los altos dignatarios de Ecuador, Argentina y Venezuela. Se ha iniciado una relación diplomática directa, con la apertura de la embajada de Rusia en el Paraguay.

Bien dice el vocero de la cancillería rusa, Alexei Sazonov: “Regresamos a América Latina y regresamos para siempre”.

El hecho de que los rusos muestren interés por América Latina y el Caribe es entendible, claro, siempre y cuando sea en función de paz y progreso para nuestros pueblos, pero jamás meternos en un maligno juego geopolítico de la mal recordada guerra fría, en el cual, algunos dirigentes, frente al drama social de la región, hicieron el papel de tontos útiles, exportando su materia prima, dejando en el tiempo, sus comunidades con los recursos naturales agotados y sumidas en la pobreza.

¿Cómo incidirá en el escenario mundial, la presencia del nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en los planes y perspectivas de la otrora poderosa URSS, venida a nenos como la Rusia actual? ¿Se validará la doctrina Monroe? “América para los americanos” ¿O se retomará desde la Unión de Repúblicas Socialistas Sovéticas, la perestroica-glasnost (reforma y transparencia), para la Rusia de Vladimir Putin y su pupilo Dmitri Medvédev? ¿Podría resurgir, con una nueva modalidad, la Guerra Fría, que tanto atrasó a los pueblos subdesarrollados del mundo, por más de medio siglo?

¿Resurgirían como fantasmas: Iván El Terrible y Juan Vicente Gómez en función de caudillos de opereta? ¿O todo será el preludio de un nuevo tejido social, que facilitaría la llegada del verdadero Socialismo Democrático y la solidaridad Internacional, para Latinoamérica y el Caribe?

¡Ojalá que así sea!


Publicado en el listín Diario, 25/11/2008

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Implosión capitalista

Implosión capitalista
Julio Mariñez


Muchos trasnochados que sueñan con la vuelta del totalitarismo soviético y su extensión por América Latina, aplauden la cíclica crisis del capitalismo en su expresión más protuberante: la financiera de las hipotecas basuras. Hablan de la fortaleza del tipo de socialismo chino frente a la debilidad de las democracias liberales y otras dirigidas por partidos socialdemócratas como España.
Creo que es pertinente aclarar algunos puntos que, una vez colocados sobre la mesa, demostrarán el baluarte que significa la doctrina socialdemócrata frente a los regímenes de fuerza enmascarados en una suerte de galimatías intelectual que llaman comunismo.
Lo primero es que China ha logrado despertar económicamente y crecer con velocidad gracias a políticas claramente marcadas como capitalistas, pero de la peor especie: Al estilo del siglo XIX, cuando no se permitían sindicatos, las horas de trabajo eran interminables, había un régimen laboral cuasiesclavo donde las mujeres y los niños no estaban exentos de sufrir las peores calamidades del sistema. Hoy en China hay mano de obra que se considera esclava por ONG internacionales.
Otro punto que no podemos obviar es la agresión desmedida que ha permitido el gobierno chino contra el medio ambiente. La industrialización se ha adelantado sin observar normas de defensa de la naturaleza. Los niveles de contaminación son agresivos y muchos productos chinos han sido decomisados por utilizar insumos nocivos a la salud. Recordemos el caso de los juguetes chinos.
Pero veamos otro punto capital. China para crecer requiere que Occidente se encuentre económicamente sano. China necesita crear 24 millones de nuevos empleos cada año. El número de agricultores que dejan el campo para incorporarse a la revolución industrial china es de 14 millones anuales. Eso hasta ahora era posible porque el 20% de las exportaciones iban a EEUU. Eso permitía que la economía creciera a un impresionante ritmo del 12% anual, como lo hizo en 2007.
Pero la crisis económica del capitalismo proyecta que China crecerá 9% este año. Que millones de familias pertenecientes a las clases populares, no podrán ascender económicamente al estatus de clase media. Que millones no podrán abandonar el campo para incorporarse a la vorágine industrial amarilla. Y no habrá una explosión social porque el régimen totalitario la reprime a sangre y fuego. Que el crecimiento de China, India, Brasil depende de un Occidente sano que permita comprar sus productos.
Es la misma relación que tiene República Dominicana con el turismo. China no es independiente y no puede serlo en este mundo globalizado. De allí que frente al fracaso del comunismo y el neoliberalismo, las tesis socialdemócratas de los cambios progresivos y adaptados a la realidad, con gobiernos orientados por un profundo sentimiento humanista, siempre serán mejores que aquellos que fracasaron en el experimento soviético o de otros que, ha pesar de manejar importantes sumas de capital, gracias a la posesión de materias primas estratégicas, no han podido aumentar el nivel de vida de sus pueblos.


Publicado por el Listín Diario, 15/11/2008

domingo, 2 de noviembre de 2008

Chindia

Chindia
Julio Maríñez Rosario

Frente al auge y caída del sistema económico neoliberal, sigue fortaleciéndose la opinión de numerosos futurólogos y analistas sociales, al afirmar que el porvenir girará en torno a potencias emergentes del hemisferio este, principalmente China e India.

De allí el nacimiento del neologismo que se conoce como Chindia, atribuido al político indio Jairam Raimesh, como un planteamiento académico y de vecindad. Ya ambos países, con la tercera parte de la población del mundo y sus grandes producciones y mercados, son factores imprescindibles en los procesos de negociaciones globales, apostando con bajos costos, a la competitividad de las próximas décadas, en los megamercados.

El desarrollo de tecnologías y servicios baratos, a base de que China e India gradúan medio millón de ingenieros y científicos al año, contra 70,000 en EEUU. Las proyecciones señalan un aumento de 35% para el 2008, contra una disminución de EEUU de 11% en investigación científica.

China ha desarrollado un audaz y exitoso programa de reformas económicas basado en un bien estructurado menú en el cual se equilibran políticas públicas gubernamentales e incentivo a la iniciativa privada nacional con el empleo de trabajo eficiente y económico, en el marco de una economía abierta al comercio internacional que atrae ingentes inversiones extranjeras e importación y exportación de tecnologías.

Tanto en China como en India se ha invertido importantes sumas de dinero. Más en el país de Confucio, la inversión en el 2006 superó la cantidad de 60,000 millones de dólares, soportando este desarrollo en modernas instalaciones fabriles. La India en cambio, se encuentra lejos de esos niveles, ya que para el mismo año la inversión apenas superó los cuatro mil millones de dólares, debido a una obsoleta estructura fabril, involucrada con aspectos culturales y políticos.

Otra diferencia importante se encuentra en relación a la renta y al PIB: los 720 dólares per cápita de la India están lejos de los 1,710 dólares de China. En educación, India gasta el 3.3% de su PIB; China el 8.8%, lo que en parte explica que actualmente en el índice de desarrollo humano India ocupe el lugar 121, mientras que el de China es el 81. Sin embargo, los bajos costos, la calidad, la innovación tecnológica y la seguridad de la inversión, hacen de India, un extraordinario país, que ingresa como potencia emergente del siglo XXI.

La India es un país con una estructura demográfica más joven, diferente a China que pronto tendrá que sufragar importantes recursos debido a su política de hijo único, que tiende a envejecer rápidamente a su población.

Otro tema importante es el capitalismo de estado chino, aperturando paso a paso su actuación, marcadamente autocrática, la cual poco tiene que ver con la democracia imperfecta de India, basada en el modelo político bicameral y volcada hacia la constitución de un estado laico, moderno e igualitario.

La India cuenta con referente mundial y está insertada en la Commonwealth Británica, viene inmediatamente después de China en cuanto a crecimiento y aunque la mayoría de su población tiene bajo nivel educativo, posee el mayor número de ingenieros y científicos en el mundo y es el mayor centro de tercerización de informática y de servicios telemáticos.

El crecimiento Chino ha sido descomunal. En 1975 el PIB de India superaba al de China en 9%, hoy sólo es el 40% del chino. La China es motor fundamental de la economía mundial, con un superávit comercial de 124,000 millones de dólares que invierte, mayoritariamente, en bonos del Tesoro estadounidense.

Se estima que 400 millones de campesinos chinos se trasladarán a las ciudades antes del 2020 pasando del actual 40% al 75% al sector urbano. Igualmente que la clase media crecerá en más de 300 millones. En los países occidentales una trasformación semejante llevó varios siglos.

Para un desarrollo sostenible, estos dos países deben crecer por encima del 8% del PIB. China necesita mejorar la innovación y dar mayor seguridad a la inversión, puesto que hoy por hoy, según Business Week, un 20% de los créditos bancarios son incobrables.

Todo este espectacular desarrollo tiene sus costos. Uno de ellos es sobre el medio ambiente. ¿Con el proceso político actual, la China de Deng Xiaoping se encaminará al Socialismo Democrático?, o ¿La fusión virtual de China e India (Chindia), se constituirá en uno de los instrumentos hegemónicos de la refundación del nuevo Capitalismo, a partir del Siglo XXI? ¡Alerta, con la aproximación de estos dos superpoderes del planeta!


Publicado en el Listín Diario, 02/11/2008