miércoles, 1 de abril de 2009

La Asamblea Revisora

La Asamblea Revisora
Julio Mariñez Rosario

La Asamblea Revisora, satanizada por Leonel Fernández durante el cuatrienio 2000-2004, y tomada ahora como arma estratégica para acomodar la posibilidad de su repostulación, en el año 2012, basándose en la debilidad por el desequilíbrio estructural de nuestro Congreso Nacional, aprovechándose la manera de aparcería sin requisito curricular, como son escogidos los legisladores del país, siendo así, en la Asamblea Nacional, el 82% lo representan los diputados y el 18% los senadores.
Esto significa claramente que esta asamblea la gobiernan mayoritariamente los diputados, ejerciendo su espíritu de cuerpo, con un real desequilibrio para un consenso parlamentario juicioso. De manera insolita, el trabajo lo harían; 210 asambleístas revisores para una agenda de 10 millones de ciudadanos.
¿Es justo pues, que en el marco de la debilidad institucional que tenemos en nuestro país, se pretenda hacer una nueva Constitución, en donde solo participen 210 ciudadanos(as) dominicanos(as) en vez de acogernos a una constituyente ya consensuada, en que se exprese la población dominicana entera?
Durante el cuatrienio 2000-2004 Leonel Fernández fue quien hizo de principal vocero del PLD, defendiendo la Reforma Constitucional a través de la Constituyente. Hoy iza la bandera de su conveniencia y la rechaza. El error cometido con la Reforma Constitucional anterior, no puede justificar, que la clase política siga hacia el despeñadero institucional, pensando en protección de los grupos y no en el País. Hipólito Mejía de manera franca y honorable, reconoció su traspié.
Todos conocemos los resultados de la “Alta Comisión de Juristas” que creó el Presidente Fernández para preparar un borrador de Reforma Constitucional, y que en consulta a la población, el 68% aprobó la Asamblea Constituyente.
El Presidente hizo caso omiso al borrador que le entregó la Alta Comisión de Juristas, con la modificación y adecuación de los 122 artículos de la actual Constitución, y en cambio, envió su borrador personal, que es una nueva Constitución con 245 artículos. En el contenido de esta Constitución el presidente Fernández propone hacerse un traje a la medida, para presentarse a la reelección nuevamente con un truco de cámaras y juego de espejos, en donde tanto: la clase política, la Alta Comisión de Juristas, los prospectos presidenciales del PLD, como los de la oposición, cree él, que somos neófitos ó mongólicos.
A partir del proyecto de la Constitución presentada por el Presidente Leonel Fernández, y aprobada por los legisladores del PLD, todas las violaciones, corrupción, inseguridad pública y abusos de poder, cometidos por el gobierno peledeísta hasta hoy, serán legalizadas por la aplanadora de Leonel y es pa¥lante que van.
Pero, ¿se quedará de brazos cruzados el liderazgo emergente, que espera oportunidad en la alternabilidad democrática del poder, en las diferentes formaciones políticas y sociales del pueblo dominicano? Lo dudo!!!

jueves, 12 de marzo de 2009

Hipólito Mejía

Hipólito Mejía
Julio Mariñez Rosario

El tiempo es un catalizador eficaz. Hoy vemos los gobiernos dominicanos del siglo XIX desde otras perspectivas. No estamos inmersos en el fragor del combate político de ese momento. El manejo de una mayor cantidad de data nos permite una cosmovisión que nos ayuda a considerar elementos que en el instante, o no se conocían, o se ponderaban de manera diferente.
La vida política de Hipólito Mejía será estudiada por los historiadores del futuro con un lente distinto al de los analistas actuales. Al llegar a la Presidencia, el PRD tenía doce años fuera del poder y no hacia mucho tiempo la muerte nos había arrebatado a nuestro más grande líder, el compañero José Francisco Peña Gómez. El partido en ese momento era una especie de confederación de tendencias y existió una decisión de integración que dio como resultado un indiscutible triunfo electoral y luego, ya con el presidente Hipólito Mejía, la mayoría de las individualidades pasó a formar parte del gobierno, dándole oportunidad al amplio espectro en que se había transformado el PRD.
Hipólito comenzó obras importantes, en cada provincia, en la mayoría de las comunidades de la República Dominicana. Fue su visión desde el poder, de cómo llevar la mano amiga del presupuesto público a cada rincón de la patria. Enfrentó la más terrible crisis financiera que haya vivido la república, con la quiebra de bancos y una devaluación de la prima del dólar, bestial. Se arriesgó a seguir adelante con los Juegos Panamericanos, lo que suponía una inversión descomunal para un país como el nuestro. Reto del que salimos airoso gracias a la tenacidad del Presidente del Comité Olímpico Dominicano; Dr. José Joaquín Puello y su equipo, ofertándole al continente y al mundo unos juegos signados por excelencia.
Entre tantos valiosos compañeros y amigos que rodearon al presidente Mejía, una minoría le inculcó el fantasma de la reelección que mucho daño nos hizo. El presidente Mejía se mantuvo, como consecuencia de esto, prácticamente con el mismo gabinete, durante sus cuatro años de mandato. Pocos cambios y donde había que colocar sangre nueva, se dejaba al titular aunque fuese público y notorio que perjudicaba la gestión. Un concepto avieso de la amistad que tanto menoscabo le hizo al país y al PRD. Finalmente, su empeño en repostularse, contraviniendo el compromiso histórico antirreleccionista del PRD y el legado de Peña Gómez, compartido por la mayoría del partido, marcó su huella. Con mayoría en los poderes del estado y visualizando su interés, el presidente Hipólito Mejía, pactó con el partido reformistas y les entregó una desproporcionada parte del poder, que los perredeístas habíamos ganado con el voto popular, como fueron; la Cámara de Diputados, la Liga Municipal Dominicana, el Ministerio de Industria y Comercio, Embajadas, Consulados, entre otros favores políticos. El 16/05/04, los votos reformistas no aparecieron, la estrategia colapsó, sin embargo de nuevo se monto el acuerdo PRD-PRSC, para el 2006, los peledeístas lo peyorizaron como la “Alianza Rosada”. Aquel ingenio disminuyó nuestras fuerzas y fracturó sensiblemente la unidad interna del partido. Así transitamos hacia las elecciones generales del 16/05/08. Al aproximarse las elecciones presidenciales a principio del mes de marzo, se motorizó un encuentro-almuerzo en la ciudad de Santiago de los Caballeros, en casa de un amigo común, de Hipólito Mejía y el entonces candidato presidencial del PRSC, se trataba de que Hipólito recabara el preacuerdo de apoyo a la candidatura presidencial del PRD, representada en Miguel Vargas Maldonado, pero Amable Arísty se negó rotundamente. Hipólito hizo su acto de contrición.
En un encuentro de días anteriores a este acontecimiento, una versión de “garganta profunda” informó, que el candidato reformista había pactado con el Presidente Fernández en el Palacio Nacional, un acuerdo, de no llegar a acuerdo, con Hipólito Mejia y el candidato del PRD, sin embargo la candidatura de Miguel Vargas Maldonado, obtuvo un importante 40.48%. El partido sin embargo, aun no desarrolla una oposición firme, con planteamientos sólidos, irrefutables, buscando avanzar en el camino de fortalecer la unidad, en la diversidad de las corrientes internas, como única vía, que garantiza la participación de todos sus componentes, para ganar las elecciones.
Es fundamental el trabajo de orfebrería política, que deben seguir desarrollando los y las perredeístas, para recuperar el poder en los años 2010 y 2012. La buena voluntad de los lideres emergentes como: Miguel Vargas y Luís Abinader entre otros, y la experiencia, carisma y derechos adquiridos, que es dueño el ex presidente Mejía, proyectan la operación que necesita el PRD, para triunfar. Honremos la mayoría en democrática, porque ¡conciliar es ganar e Hipólito como nadie, lo sabe!
Publicado en el Listín Diario, 11/03/2009

lunes, 2 de marzo de 2009

Los 27 años de Juan Vicente Gómez

Los 27 años de Juan Vicente Gómez
Julio Mariñez Rosario

Juan Vicente Gómez ha sido el dictador quien gobernó más tiempo a Venezuela y dejó una marca que trascendió a toda la América Latina y el Caribe. Pero conversando con amigos venezolanos, uno se da cuenta que tras el fin de la dictadura, en menos de una generación, muy poco quedó de lo instaurado por el régimen gomecista.A los pocos días de haber fallecido, el pueblo de Caracas y Maracay asaltó las propiedades de la familia y de los dirigentes más reconocidos del gobierno del difunto. Todo a pesar de que el sucesor era el Gral. Eleazar López Contreras su Ministro de Guerra y Marina (1936-41). Pero el peso de la exigencia de cambios y reivindicaciones, no lo podía torpedear el nuevo mandatario, quien era miembro, siendo muy joven, del grupo original que conquistó el poder a finales del siglo XIX, con Cipriano Castro a la cabeza.
Al poco tiempo se conquistó la libertad de prensa, se permitían manifestaciones y selegalizaron partidos políticos. Solamente se prohibían las organizaciones comunistas y por ello fueron expulsados del país connotados líderes políticos.Todo el andamiaje de persecución, cárcel y asesinatos fue útil para mantener al déspota en el poder en un país caribeño que era parte del juego geopolítico de una época en que el petróleo y el Canal de Panamá eran piezas de importancia. De eso sabemos los dominicanos, quienes sufrimos en carne propia la suerte de nuestra ubicación geográfica.
Hoy Venezuela transita por un nuevo régimen signado por el autoritarismo. Con unpopulismo de izquierda que le han llamado “Socialismo del siglo XXI”. Claro está,moderno, que utiliza los recursos del poder no de la manera primitiva y bestial como lo hacía su antepasado Juan Vicente Gómez, sino aplicando nuevas técnicas de control político y social. Se criminaliza la disidencia, argumentando que los presos no son políticos, sino políticos presos. El famoso caso del maletín contentivo de 800,000 dólares que salpican al Gobierno argentino, no se ventila en Venezuela, pero se le apertura un juicio al candidato presidencial opositor, Manuel Rosales, porque en su administración como gobernador del estado Zulia le donó a los policías vehículos retirado y sin valor, o sea chatarra, de la policía. Mientras el presidente Chávez regala cien tractores a Honduras, camionetas blindadas a Evo Morales y plantas eléctricas a Nicaragua, entre otros donativos.
Las denuncias de abuso de poder son tema cotidiano en Venezuela. Al eurodiputadoespañol Luis Herrero lo expulsaron del país de manera tan abrupta que al llegar alaeropuerto no tenía el pasaporte y fue necesario que una comisión policial fuera al hotel donde estaba hospedado a fin de buscar los documentos y su equipaje. El uso de los recursos del Estado en las últimas elecciones fue grotesco y se llegó al colmo que la prensa entrevistó a un grupo de observadores internacionales, representantes de países Centroamericanos y del Caribe, teniendo uno de ellos una gorra con propaganda chavista.
Le preguntaron al representante de la República Dominicana, que opinaba del delegado internacional, quien estaba físicamente a su lado, sobre el uso de la propaganda y el señor representante del gobierno peledeista dijo que él no veía nada. Eso se pudo ver en la televisión internacional y dejó muy mal representado a nuestro país.Pero tal como ocurrió con el régimen de Juan Vicente Gómez, en el hermano puebloVenezolano la democracia no perecerá, saldrá de esta pesadilla y en poco tiempo sedisolverá todo ese sistema de alienación y fuerza, sostenido por una cuenta alimentada por los aún altos precios del petróleo. Más temprano que tarde ese país regresará al concierto de las naciones democráticas y seguirá su camino en la construcción de su realidad. Para nosotros, lo importante, es que la experiencia obtenida por el observador dominicano no siga el camino errático del gobierno del del PLD, que ya tiene en su haber bastantes registros de abusos en función de mantenerse en el poder, solo por el poder.
Reflexionemos en las orientaciones del ex primer ministro ingles Benjamín Disraelí que dijo; “Dos errores no dan una razón”. No necesitamos remontarnos al ejemplo democrático que nos legaron los patricios y pensadores; Víctor Raúl Haya de la Torre, Rómulo Betancourt, José Figueres y Luís Muñoz Marín, entre otros. Aquí tuvimos el buen ejemplo de Juan Bosch y de José Fco. Peña Gómez, de lo que debe ser democracia en libertad.
El socialismo democrático se está imponiendo en la región de Latinoamérica y el Caribe, y los ejercicios de gobiernos de izquierda como el de Brasil y Chile, son el paradigma a seguir!
Publicado en el Listín Diario, 27/02/2009

domingo, 4 de enero de 2009

Aprendamos de Heródoto

Aprendamos de Heródoto
Julio Mariñez


Heródoto (Halicarnaso, 484-425 a de C.) fue el primer historiador que le asignó a los seres humanos el protagonismo en la historia. Luego, otros han colocado determinismos que anulan el libre albedrío como la facultad decisoria selectiva. En el análisis y en el planteamiento doctrinario debemos evitar los extremismos. Es una lección que debemos aprender. Todo planteamiento político tiene que tener como materia prima, a los hombres y mujeres en sociedad.
Antes de Heródoto, los dioses de la mitología, los seres sobrenaturales y las supersticiones, eran los autores de la historia. Eran como los solistas, donde los hombres éramos parte del público. Heródoto se ocupa de las personas, la historia la hacen los individuos actuando en el colectivo. Peca de sectarismo, sí, pero nos deja una enseñanza y una guía: la primera, la historia que construimos todos los días no depende de los dioses; somos los seres humanos quienes construimos nuestro destino.
En su inmortal obra “Historias”, narra con objetividad las Guerras Médicas entre Persia y Grecia. Se esmera en el detalle curioso de los pueblos y sus individualidades. Es todo un tratado de historia, etnografía y geografía de su época. Por ello se ganó el título de padre de la historia.
El enfoque humano de Heródoto se puede resumir en muchas de sus sentencias. “Dad todo el poder al hombre más virtuoso que exista, pronto le veréis cambiar de actitud.”, es una píldora de sabiduría sobre el comportamiento generalizado de los hombres. En otras, encontramos un poema de humanidad: “Ningún hombre es tan tonto como para desear la guerra y no la paz; pues en la paz los hijos llevan a sus padres a la tumba, en la guerra son los padres quienes llevan a los hijos a la tumba.”
Esta visión de la sociedad y de la historia, en la cual el centro es el hombre, ha tratado de ser borrada por los determinismos. Desde estas perspectivas, se imponen las nociones de dogmatismo, regularidad, fatalidad, mecanicidad, lo definitivo. Mientras que la probabilidad, libertad, azar, indeterminismo, son los elementos preponderantes en la posición humana de la historia y de cómo construir hoy nuestro futuro.
Estas variantes deben ser tomadas en cuenta con mucho cuidado en las organizaciones sociales y particularmente en mi partido, el PRD. Estamos frente a una invasión de ideas que pretenden devolvernos al pasado, a la década de los sesenta. Se pretende revivir la Guerra Fría, glorificar la dictadura del proletariado y ensalzar regímenes dictatoriales violatorios de los derechos humanos como el de la extinta Unión Soviética o sus seguidores, entre los cuales no existe la posibilidad de disentir sin ser sometidos a privaciones de los derechos ciudadanos, no hay libertad de expresión, no se permite la libre circulación o difusión de medios de comunicación que garanticen a la gente el derecho de opinar. Todo, acompañado de una teoría que reivindica un determinismo económico anacrónico, por haber fracasado estrepitosamente en la orbita de la izquierda radical.
De allí que nuestra concepción del socialismo democrático, que sigue demostrando su vigencia en medio de la actual crisis mundial, debemos preservarla e impedir que quinta columnistas se aprovechen de nuestra vocación pluralista, para, utilizando las armas de la democracia, acabar con la imbatible fuerza del perredeísmo, que descansa en las ideas socialista democrática, las cuales han tenido una renovación contemporánea, enriquecida en la Región de América Latina y el Caribe, por el precursor de ese pensamiento político en nuestro país; José Francisco Peña Gómez; sufrido, creativo y fiel, a su ideario de reivindicar al Pueblo Dominicano, hasta el último día de su vida.
¡¡Loor y gloria, patricio de la historia inmortal!!







Publicado en el Listín Diario, 04/01/2009

sábado, 20 de diciembre de 2008

¿Invertir en un escenario de inseguridad jurídica?

¿Invertir en un escenario de inseguridad jurídica?
Julio Mariñez Rosario
A simple vista, una diferencia que aparece de bulto entre los países que progresan en la América Latina y los que están rezagados o inclusive estancados, es la seguridad jurídica. Nadie invierte sin estar seguro que algún gobernante de turno, en una suerte de rapto de megalomanía populista y acompañado de poderes subordinados a la voluntad del autócrata al frente del timón del estado, decide hacerse del esfuerzo e inversión, bien habidos, de terceros para hacer propaganda politiquera.
No es por casualidad que Chile, Brasil y México han tomado la delantera en la justa por alcanzar el desarrollo en esta parte del mundo. Colombia, a pesar del endémico estado de guerra civil, está allí, en la lista de los que más progresan. De su lado, si usted tiene unos cuartos, ¿invertiría en Nicaragua, Bolivia, Ecuador o Venezuela? De seguro que no. En cualquier momento el proceso revolucionario decide que el producto de tú trabajo es para fortalecer la rebeldía de un gobierno que hace manifestaciones en contra de la burguesía y el imperialismo con las propiedades ajenas, no con la de ellos. ¿Cuál ha sido el progreso del mundo, a partir de este modelo de gobernar que cohibió la iniciativa personal y los derechos humanos, durante mas de 90 años? Afortunadamente en la República Dominicana el locuaz y versátil presidente Leonel Fernández, ha tomado el sendero de tomarse fotografías con Hugo Chávez y visitar a Disney Word. Bipolaridad entendible. Pero sus funcionarios parecen que no han tomado las señas correctas.
Por ejemplo, el vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, Radhamés Segura, acusa al sector privado de la crisis del sector por la falta de inversión ¿?. Frente a este desaguisado, el coordinador de la Comisión Eléctrica de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera (AEIH). Ernesto Vilalta, señala, con claridad que no deja lugar a dudas, que el impedimento para que el sector privado invierta en empresas de generación es la falta de confianza en el mercado eléctrico, textualmente dijo: “como se demostró en el pasado reciente, la CDEEE y las distribuidoras de energía carecen de suficiente garantía para el pago del consumo de la energía que demandan. En esas condiciones, quien invierta en el sector eléctrico o está loco y se deja engañar”. Más claro no canta un gallo.
Pero Vilalta, denuncia el “secuestro” en que se hallan las instituciones del sector “por parte de políticos desaprensivos que las utilizan para su propio provecho con fines clientelistas y populistas.” Eso es inseguridad jurídica.
Esta es la realidad que nos atormenta. De un lado el gobierno que actúa sobre la base de un programa que tiene un solo norte en el poder; perpetuarse y del otro, unas formaciones políticas que hacen el juego en la componenda oscura que los falsos demócratas, con mascaras, tratan de imponer, en nombre del neoliberalismo.
Frente a esta realidad, la única organización con raigambre popular, matríz de la democracia en RD, que se enfrenta a luchar hasta el final, es el PRD. Partido que ha cometido graves errores, que ha hecho también, sus actos de constricción, pero que sigue siendo, la alternativa institucional y la esperanza de las grandes mayorías del pueblo dominicano, por tener un liderazgo positivo y plural identificado con los intereses de la nación y con claridad doctrinaria en el campo del socialismo democrático; aunque algunos grupos, ya disminuidos, intentan desviarlo con una agresión mediática, obnubilados por el fantasma de los petrodólares e ignorando, el nuevo rumbo, del mundo actual.

Publicado en el Listín Diario, 20/12/2008

jueves, 11 de diciembre de 2008

Gobiernos sordos y mudos... sólo para algunas cosas

Gobiernos sordos y mudos... sólo para algunas cosas
Julio Mariñez
Se impone un nuevo estilo en la forma de conducir los gobiernos en América Latina, al menos en su obligatoria comunicación con la sociedad: el no informar o evadir temas incómodos.
Tradicionalmente los gobernantes se comunicaban con el pueblo a través de los medios de comunicación. Estos cuestionaban sobre todos los temas, especialmente los más conflictivos, que son los que más audiencia o lectores atraen. Eso es parte de las reglas establecidas en la sociedad de la comunicación a lo que los elementos pasivos de la misma: lectores, televidentes, radioescuchas o internautas, nos hemos acostumbrado; aunque hay signos cada día más fuertes de un sistema interactivo que tenga más en cuenta al usuario de estos medios. Pero ese no es el tema del artículo.
Vemos cómo en las asambleas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se denuncia cada vez más a los gobiernos por intentar imponer la agenda informativa, en los casos más democráticos; o de conculcar el derecho ciudadano de tener variedad de opiniones sobre un tema utilizando el amplio espectro de fuentes de información. Sencillamente los gobiernos omiten opinión o buscan cerrar canales de televisión, emisoras de radio, asfixiarlas con el presupuesto publicitario, controlar el suministro de papel o de divisas en aquellos países donde hay control de cambio y otro tanto mas de mordazas, traducidas en censuras. Es el caso de Venezuela, Nicaragua, Bolivia y otros de América Latina.
El gobierno dominicano, de su parte, tiene sus métodos. Ha hecho presión para que algunos medios se autocensuren o despidan a periodistas y directivos. Ha comprado espacios pagando silencio, alienando voluntades, en fin, cualquier cosa con tal de imponer un discurso acritíco, a favor de su voluntad reeleccionista continuista.
El caso de la matanza de Paya es un ejemplo singular. Un hecho tan notorio y grave es sencillamente obviado por el presidente Leonel Fernández. Pero tampoco habla de la corrupción que carcome los cimientos de la nación y es permitida en el gobierno, lo que la hace digerible para un reducido grupo cómplice de la sociedad. En la lógica del pillo: si el gobierno no la combate o la permite, por qué yo no lo voy hacer. No informa de manera convincente, lo que sucede con el sistema eléctrico nacional, ahora que el petróleo venezolano que está por debajo de los 35 dólares el barril, según anunció la prensa esta semana. Y sigue la crisis financiera del sector. No dice nada de tantos entuertos que trata de ocultar como el avestruz, que colocando la pequeña cabeza en un hoyo y dejando el voluminoso cuerpo a la intemperie, cree que nadie la ve ni se ocuparán de él. Hace falta probidad en el gobierno para bien de todos.
Cada día se hace más necesario medios de información fuerte e independiente de la presión oficial, una fiebre que parece extenderse por el Caribe. De allí que debamos exigir al gobierno que hable de los temas que le interesan al ciudadano y apoyar a los medios que contribuyen a informar veraz y oportunamente a la sociedad. Rechacemos la presión que genera la autocensura y fortalezcamos la cultura democrática y política.

Publicado en el Listín Diario, 10/12/2008

jueves, 4 de diciembre de 2008

Energía para el desarrollo

Energía para el desarrollo
Julio Mariñez


Conquistar el desarrollo económico y social del país es el sueño compartido de todo buen dominicano y para ello es necesario, de manera absoluta, adelantar una política de buen gobierno, como la de un buen padre de familia que se ocupa de atender a la misma.
Hablar de los apagones y del sistema eléctrico nacional, entrar en cifras y estadísticas, ha sido, es y será tema de innumerables escritos, bien sea en la prensa, libros o conferencias y entrevistas. Hemos escuchado argumentos en torno a las pérdidas técnicas y no técnicas, de subsidios y tarifas, de cobertura legal y acceso ilegal, de privatización y estatización; y de otros elementos propios de la industria que en boca de expertos y personajes interesados, colocan la data manipulándola como quien arrima la brasa a su sardina.
Lo cierto es que en República Dominicana tenemos un déficit de energía eléctrica que lacera la dignidad de los dominicanos y dominicanas. Que atenta contra las posibilidades de desarrollo económico y social de la nación. Que sabotea la calidad de vida, trunca sueños y esperanzas. Es una situación insostenible a la que el gobierno tiene que dar una respuesta seria y efectiva. Un país no puede vivir bajo el yugo de la oscuridad. Se requiere de energía continua y confiable para atender la educación. Las escuelas no pueden operar con fallas eléctricas. No puede haber educación nocturna si no pueden encender las luces. Los hospitales sufren las consecuencias de los cortes en el servicio. Hay que imaginarse las angustias de pacientes y familiares al tener una persona conectada a aparatos imprescindibles para la vida y recuperar la salud.
No hay asistencia alterna que ofrezca sosiego frente a tal eventualidad. En el campo de la producción la catástrofe es total. Nuestros productos se encarecen ya que el rubro es demasiado pesado en la contabilidad de costos. De allí que para ser competitivo, el empresario debe reducir gastos y usualmente lo hace con el personal, castigándolo con sueldos de hambre. Al meterle la lupa al tema, encontramos que la energía sorprende en su incidencia negativa inhabilitando al sector productivo como agente que pueda colocar sus productos en el exterior.
Sin energía no hay posibilidades de encontrar la senda del desarrollo seguro, confiable y sustentable. Es tiempo de buscar una solución al tema y esta no puede pasar por la óptica de una agrupación política. Debe ser producto de un acuerdo cuya base de sustentación sea lo suficientemente amplia para lograr el compromiso de los distintos sectores que tienen mucho que aportar a la solución del problema: empresarios, trabajadores, profesionales, usuarios, políticos. El gobierno tiene la palabra.
Sólo con una voluntad patriótica, de consenso y compromiso, lograremos alcanzar la respuesta satisfactoria, en tan delicada materia y, tras ese logro, emprender el camino que garantice a las dominicanas y dominicanos un futuro prometedor. Busquemos pues, entre todos, con la seriedad de la circunstancia, la solución definitiva contra este flagelo que envuelve al pueblo dominicano en una crisis sin precedentes, comenzando el siglo XXI.
¿Será la estrategia de confrontación contra el sector Empresarial Nacional (Conep), desatada por los funcionarios de esa área del gobierno, la solución a la crisis eléctrica del pais? ¿Podría, frente a este cuadro dantesco, hablarse de competetividad internacional? ¡Ojo, la energía es la sangre de la economía!


Publicado en el Listín Diario, 04/12/2008